diferencia entre conserva y semiconserva

¿Cuáles son las diferencias entre conserva y semiconserva?

La diferencia fundamental reside en el tratamiento térmico. Las conservas se esterilizan para destruir microorganismos, lo que permite almacenarlas a temperatura ambiente durante años mientras que las semiconservas solo pasan por un proceso de estabilización y deben mantenerse siempre en refrigeración para evitar su deterioro.

Aunque a simple vista pueda parecer que la conserva y la semiconserva son iguales, lo cierto es que no lo son. Tanto las conservas como las semiconservas son alimentos procesados, aunque hay diferencias importantes entre las propiedades de ambos tipos de conservación, que deben conocerse para consumir los productos de manera adecuada.

Es importante saber diferenciar entre estos dos tipos de alimentos envasados, ya que no tienen las mismas características y no siguen los mismos procesos de conservación, por lo que su consumo también debe ser distinto.

Cómo diferenciar una conserva de una semiconserva

La principal diferencia entre conserva y semiconserva es el tratamiento previo a su envasado.

En el caso de las conservas, éstas no tienen fecha de caducidad porque el tratamiento térmico que reciben destruye los microorganismos que puedan existir.

Las semiconservas no reciben este tratamiento de esterilización, sino un proceso diferente, denominado estabilización de los alimentos, por lo que deben consumirse en un plazo corto de tiempo ya que no son productos esterilizados.

¿Qué son las conservas?

Las conservas son productos envasados en recipientes herméticamente cerrados. Los productos en conserva son sometidos a un tratamiento de esterilización, con el objetivo de que los alimentos sean aptos para el consumo a lo largo del tiempo.

Para ello se les aplica un tratamiento térmico que destruye los microorganismos que puedan dañar y estropear los alimentos.

¿Qué son las semiconservas?

A diferencia de las conservas, las semiconservas no reciben estos tratamientos. Son productos envasados en recipientes impermeables, que reciben un proceso de estabilización. Dicho proceso es largo, ya que las transformaciones en los alimentos por los procesos de ahumado, salado y secado tardan en madurar.

Las semiconservas pueden ser en aceite, en escabeche o al natural, componentes que potencian el sabor y aportan un gran valor energético a la hora de consumirlos. 

Procesos de esterilización y estabilización

En el caso de las conservas, el proceso de esterilización que se sigue para los alimentos consiste en someterlos a una temperatura determinada durante un tiempo específico, en función del tipo de conserva que queramos esterilizar.

Podemos diferenciar tres procesos principales de estabilizar los alimentos que dan lugar a tres tipos de semiconservas. Todos ellos consisten en eliminar el agua o parte de esta de los alimentos:

  • Ahumado: se aplica calor y humo de maderas con poca resina a los alimentos, aportando sabor ahumado y ayudando a su conservación.
  • Salado: los alimentos se cubren con sal, provocando deshidratación parcial, potenciando el sabor y permitiendo una conservación más prolongada.
  • Secado: se elimina el agua de los alimentos para evitar la proliferación de microorganismos, asegurando su conservación segura.

Cómo almacenar las conservas y semiconservas

También existe una diferencia clave entre la manera de almacenar los productos en conserva y los productos en semiconserva para mantenerlas en buen estado.

Las conservas contienen alimentos esterilizados, y dicha esterilización impide la proliferación de microorganismos. Por ello, estos productos pueden almacenarse a temperatura ambiente durante mucho tiempo sin estropearse. Sin embargo, una vez abiertas, las conservas se deben mantener refrigeradas.

En cuanto a las semiconservas, éstas no tienen alimentos esterilizados, por lo que los productos, además de consumirse en un periodo más corto de tiempo, deben mantenerse refrigerados incluso antes de abrirlos. Necesitan una conservación a baja temperatura y ser consumidos en función de la fecha de caducidad indicada en el envase.

Consumo de conservas y semiconservas: ¿es saludable?

El consumo de productos en conserva y semiconserva es común y recomendado a la hora de mantener una dieta equilibrada, siempre que no se abuse de las conservas con exceso de aceite o sal. Además, son alimentos muy fáciles de consumir, por lo que son muy válidos en caso de no tener mucho tiempo para cocinar.

Las conservas de pescado, como la del atún claro, son una conserva saludable, ya que no contiene elevadas cantidades de azúcar, y su nivel calórico es bajo.